FIXOREX · Restauración tras incendio con criterio agroindustrial

Más de veinte años en siniestros por fuego y un método que empieza midiendo el daño, aplicado al tejido de naves, cámaras y almacenes de Ponent.

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Equipo de restauración post-incendio

Una forma distinta de entrar en una instalación quemada

FIXOREX lleva más de veinte años trabajando en siniestros por fuego y ha acabado especializándose en algo que la mayoría del sector trata de pasada: lo que ocurre cuando lo que arde no es una casa, sino un sitio donde se produce, se almacena o se conserva. En Lleida y en las comarcas de Ponent eso significa centrales hortofrutícolas, cámaras y túneles de frío, almacenes de campaña, naves de pienso, explotaciones ganaderas, cobertizos de maquinaria y talleres agrícolas.

Ese tipo de instalación plantea preguntas que no aparecen en un piso: si el género almacenado puede seguir su curso comercial o no, cuánto tiempo estuvo parado el frío, qué hay que documentar para que la pérdida se pueda reclamar, qué equipos están corroyéndose por dentro aunque hoy arranquen sin problema y en qué orden hay que trabajar para que la actividad se reanude cuanto antes sin comprometer nada. Responder a eso exige peritar, no limpiar deprisa.

El segundo rasgo del método es la honestidad del alcance, y la aplicamos aunque incomode. Un incendio genera pérdidas totales, y en una instalación agroindustrial esas pérdidas incluyen partidas que nadie quiere firmar: producto expuesto al humo, embalaje de cartón contaminado, palés impregnados, aislamientos absorbentes, juntas, cableado y electrónica con corrosión iniciada. Hacer como si todo se recuperase deja un presupuesto más amable y un expediente incompleto, y el titular lo paga después. Preferimos decirlo, cuantificarlo, explicarlo y dejarlo por escrito.

Con la misma lógica no publicamos precios de escaparate por metro cuadrado, no anunciamos que la póliza lo cubre todo —eso lo decide un contrato que no hemos leído— y no prometemos plazos imposibles. Nuestra base operativa está en la costa, a unos ciento setenta y cinco kilómetros de Lleida, y en lugar de inventar un tiempo de llegada preferimos concertar la visita con fecha cerrada, habitualmente dentro de las 24 a 48 horas siguientes, y presentarnos con el material que el caso concreto exige. Lo puedes ver detallado en servicios.

Sobre cómo trabajamos por dentro: cada siniestro tiene un responsable único, que es quien hace la visita de peritación, quien redacta el informe y quien está al teléfono hasta el acta final, para que nadie tenga que explicar su caso tres veces a tres personas distintas. El equipo interviene con protección respiratoria y de contacto adecuada al tipo de residuo, sectoriza las zonas todavía limpias y controla los recorridos de material, porque una intervención mal organizada reparte el problema en vez de reducirlo.

Los residuos que salen se clasifican y se entregan a gestor autorizado, y cuando aparece un residuo peligroso —fibrocemento con amianto en una cubierta quemada, aceites, baterías, restos de fitosanitarios, gases refrigerantes de un circuito dañado— se aísla y se deriva a gestor especializado, nunca se mezcla con el resto. En instalaciones donde se manipula alimento, además, el criterio de trabajo es distinto desde el primer minuto: superficies en contacto, sumideros, juntas y desagües reciben un tratamiento específico, y la instalación no se da por entregada solo porque esté visualmente limpia.

Nos formamos de manera continua en lo que este oficio va incorporando —neutralización por tipo de depósito, estabilización de corrosión sobre metales y electrónica, limpieza técnica de intercambiadores y circuitos de frío, control de olor residual— y contrastamos criterios con los peritos con los que coincidimos siniestro tras siniestro.

Esa experiencia acumulada es la que nos permite anticipar en la primera visita cosas que todavía no se ven: que ese variador va a fallar, que ese panel no va a dejar de oler mientras no se abra la junta, que esa partida de género no debería salir del almacén. Si alguna vez la conclusión honesta es que no compensa intervenir en un elemento concreto y sale mejor sustituirlo, también lo decimos. Puedes escribirnos o llamarnos desde contacto y plantearnos tu caso, y consultar dónde trabajamos habitualmente en zonas.

+20 añosEn siniestros por fuego
24-48 hVisita de peritación concertada
FríoCámaras y equipos peritados
Acta finalEntrega documentada

Qué nos proponemos en cada instalación en la que entramos

Entendemos un incendio como un problema técnico con consecuencias económicas medibles, no como una limpieza grande. Por eso invertimos la primera visita en diagnosticar, y por eso el informe de alcance pesa tanto como la parte visible del trabajo.

Misión

Que quien sufre un incendio en Lleida o en Ponent sepa desde el primer día qué ha perdido de verdad, qué puede recuperar y en qué orden conviene hacerlo, y recupere su instalación en condiciones verificadas y no solo con buen aspecto.

Visión

Ser en las comarcas de Ponent el equipo al que se llama cuando el siniestro afecta a producción, frío o almacenamiento, por haber convertido el diagnóstico técnico y el informe honesto en un estándar dentro de un sector acostumbrado a vender rapidez.

Los cuatro criterios que no negociamos

Cuatro criterios sostienen todo lo demás: diagnosticar antes de intervenir, decir con honestidad qué no se recupera, verificar con datos el olor y el estado de las superficies, y comprometer solo plazos que se pueden cumplir desde donde estamos.

Diagnóstico primero

Nada se limpia antes de saber con qué ardió y hasta dónde llegó el depósito.

Honestidad del alcance

Lo que no se recupera se dice, se cuantifica y se puede reclamar.

Rigor verificable

Olor, superficies y estado de los equipos se comprueban con criterio, no con la impresión del operario.

Compromisos realistas

Fecha cerrada de visita y plazos que se pueden cumplir, en lugar de promesas de llegada imposibles.

Aquello a lo que nos obligamos por escrito

En concreto: el informe de alcance que recibes está completo y es utilizable por tu perito sin retoques, la instalación no se considera entregada mientras el olor residual y las superficies no hayan pasado la verificación, y el cierre llega siempre con un acta firmada.

Informe de alcance completo

Mapa de afectación, reportaje fotográfico, corrosión y relación de producto y material no recuperable.

Entrega verificada

No damos la instalación por entregada hasta comprobar olor residual y estado de las superficies de trabajo.

Acta de entrega

Un único documento de cierre con las fases ejecutadas, el resultado de cada verificación y la relación de pérdidas, con firma de las dos partes.

Experiencia, garantías y acreditaciones

Más de 20 años de experiencia

Especialistas en siniestro agroindustrialPeritación antes de limpiarInforme de alcance para el peritoVisita concertada en 24-48 h

Más dudas resueltas

¿Qué se debe hacer en las primeras horas después de un incendio?

Muy poco, y esa es la respuesta honesta. Asegurar que la instalación es segura y que no hay riesgo estructural ni eléctrico, cortar los suministros que corresponda, no encender ventilación ni climatización para no repartir partículas por conductos, y no tirar absolutamente nada antes de que esté documentado. Si hay producto perecedero implicado, anotar la hora en que se paró el frío. Y fotografiarlo todo antes de mover cualquier cosa. A partir de ahí, lo que más valor aporta es una peritación bien hecha, no una limpieza rápida que borre las pruebas de lo que había.

¿Cómo se limpian las paredes y cómo se quita lo negro?

Depende del soporte y del residuo, y por eso hacemos test antes de generalizar nada. Sobre pintura plástica moderna en buen estado, un depósito seco se retira con aspiración y esponja química sin apenas humedad. Sobre panel sándwich y chapa lacada de nave, el trabajo es químico y controlado, cuidando las juntas. Sobre yeso, mortero antiguo o piedra del Centre Històric, el poro absorbe y la abrasión y el agua a presión empotran la mancha en lugar de quitarla. Cuando el depósito ya ha penetrado, la solución no es frotar más: es sellar con imprimación específica y repintar. Frotar con agua y bayeta un depósito graso es el error más caro y más frecuente.

¿Por qué una cámara de frío necesita un tratamiento distinto?

Porque no es un espacio, es una máquina forrada. El aire circula continuamente y arrastra el depósito hasta el evaporador, donde se queda entre las aletas y donde ningún paño llega. Las juntas, los desagües, el falso techo y las uniones de panel retienen residuo y olor. Y el conjunto trabaja frío y húmedo, que es justo la condición en la que el depósito ácido más ataca al aluminio y al cobre. Limpiar una cámara por dentro con la misma rutina que un almacén significa que, al arrancar de nuevo, el equipo redistribuye el olor sobre el género nuevo. Hay que desmontar, tratar el intercambiador y verificar antes de volver a cargar producto.

Pon el siniestro en manos de quien perita antes de limpiar

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