
El Segre es el polígono grande de Lleida: naves de distribución, almacenes de campaña, talleres, transporte y empresas de servicio al sector agrario. Los incendios que atendemos aquí rara vez son de mobiliario. Lo que se quema son palés, bobinas de film, cajas de campo, cartón, cableado o el aislamiento del panel sándwich, y el humo de esa mezcla cae sobre la chapa como un ácido con cloro que corroe además de ensuciar.
Las máquinas pueden seguir encendiéndose como si nada mientras el residuo se come, día a día, bornes, contactores, guías, tornillos y placas electrónicas. Por eso en El Segre lo primero que miramos no es lo negra que está la nave: es la corrosión y el riesgo de fallo diferido de cada equipo.
Tipos de inmueble que restauramos
Llevamos equipo pensado para miles de metros, separamos con lonas la parte sana de la nave y el orden lo marca la química: primero lo que el ácido está corroyendo, aunque parezca más limpio que el resto.
Naves de distribución
Cerchas, chapa de cubierta y mercancía en estanterías.
Talleres y líneas
Calibradoras, cintas transportadoras y sus cuadros.
Almacenes de campaña
Pilas de palés, cajas de campo y bobinas de film.
Instalaciones eléctricas
Variadores, sondas, bornes y placas de control.
Soportes y textiles que descontaminamos
El trabajo abarca desde las cerchas y la cubierta hasta el último variador. Lo calcinado sale con gestor autorizado; si aparecen placas de fibrocemento, aceite, baterías o gas refrigerante, cada residuo va aparte a su gestor especializado.
Avisos de incendio en el polígono El Segre
Quien llama desde el polígono suele tener prisa y tres preguntas: el gerente quiere reabrir, el jefe de mantenimiento quiere saber qué líneas respiraron humo y el de almacén, qué palés puede seguir sirviendo. Todo depende de un documento que clasifique cada equipo en tres columnas —se limpia, se estabiliza o se da por perdido—, porque de esa clasificación sale reabrir con garantías o ir apagando averías hasta final de año. Atendemos también los cortocircuitos de cuadro que apenas hacen llama: por fuera casi no se nota nada y por dentro todo está cubierto de ácido.
Visita, informe y presupuesto
El día fijado recorremos la nave con tu responsable de mantenimiento y te dejamos un documento de corrosión, equipo por equipo, con el que tu compañía puede calcular la pérdida sin adivinar.
Llamada y encuadre técnico
Antes de mover el camión queremos saber qué ardió, qué había almacenado, si hay producto perecedero implicado y si la instalación de frío quedó parada. Con eso preparamos el material adecuado y fijamos la fecha de la visita, normalmente dentro de las 24 a 48 horas siguientes.
Visita técnica
Recorremos la instalación con el responsable, identificamos el tipo de residuo depositado, hacemos test en superficies discretas y separamos lo que está solo sucio de lo que está químicamente atacado. Nada se limpia todavía.
Informe de alcance y producto
Entregamos plano de afectación, reportaje fotográfico, valoración de la corrosión sobre equipos de frío, cuadros y automatismos, y un capítulo específico para el género expuesto al humo, con lo que se puede seguir comercializando y lo que no.
Restauración por fases
Retirada de calcinados, neutralización del depósito según su química, tratamiento de metales y electrónica, desodorización profunda de cámaras y almacenes, y limpieza fina de las zonas que vuelven a producción antes.
Verificación y acta
Comprobamos olor residual, partículas y estado de superficies en contacto con alimento antes de dar la instalación por entregada, y cerramos con un acta que resume el trabajo hecho, lo recuperado y lo declarado como pérdida.
Otras zonas y servicios en Ponent
En el polígono es donde más se agradece tratar la nave como una instalación y no como un suelo sucio. Otras áreas industriales de Ponent figuran en zonas, el tratamiento de maquinaria y cuadros está en servicios, y los metros, lo que ardió y lo que había dentro nos los puedes mandar desde contacto.
Preguntas frecuentes en el polígono El Segre
¿Qué se debe hacer en las primeras horas después de un incendio?
Muy poco, y esa es la respuesta honesta. Asegurar que la instalación es segura y que no hay riesgo estructural ni eléctrico, cortar los suministros que corresponda, no encender ventilación ni climatización para no repartir partículas por conductos, y no tirar absolutamente nada antes de que esté documentado.
Si hay producto perecedero implicado, anotar la hora en que se paró el frío. Y fotografiarlo todo antes de mover cualquier cosa. A partir de ahí, lo que más valor aporta es una valoración del daño bien hecha, no una limpieza rápida que borre las pruebas de lo que había.
¿Cómo se limpian las paredes y cómo se quita lo negro?
Depende del soporte y del residuo, y por eso hacemos test antes de generalizar nada. Sobre pintura plástica moderna en buen estado, un depósito seco se retira con aspiración y esponja química sin apenas humedad. Sobre panel sándwich y chapa lacada de nave, el trabajo es químico y controlado, cuidando las juntas.
Sobre yeso, mortero antiguo o piedra del Centre Històric, el poro absorbe y la abrasión y el agua a presión empotran la mancha en lugar de quitarla. Cuando el depósito ya ha penetrado, la solución no es frotar más: es sellar con imprimación específica y repintar.
Frotar con agua y bayeta un depósito graso es el error más caro y más frecuente.
¿Ha ardido algo en el polígono El Segre? Cuéntanoslo y vamos a medir el alcance real
936 940 451