
Cappont es el otro lado del Segre: bloques relativamente recientes, mucha vivienda de alquiler ligada al campus universitario, comercio de proximidad en los bajos y comunidades numerosas. De ahí sale el siniestro típico del barrio: una placa que se quedó encendida, un cargador barato, un radiador tapado con ropa o una campana llena de grasa, con muy poco quemado y un velo gris sobre toda la casa que solo se descubre al pasar el dedo por la puerta blanca de un armario.
Los edificios nuevos de esta orilla comparten patinillos y shunts de ventilación, así que el olor viaja de un piso a otro sin pedir permiso. Para que nadie se quede fuera del reparto, en Cappont abrimos una ficha por cada vivienda tocada, con sus fotos y su grado de daño, y el propietario la tiene a su nombre aunque el fuego empezara dos puertas más allá.
Tipos de inmueble que restauramos
Coordinamos con el administrador y con cada propietario afectado, hacemos test de superficies vivienda por vivienda y planificamos accesos para no tener media escalera esperando.
Bloques de vivienda
Pisos que se ensuciaron por un fuego ajeno.
Conductos y patios
Shunts y patinillos por donde viajó el humo.
Zonas comunes
Ascensor, portal, garaje y trasteros del edificio.
Bajos comerciales
Tiendas de la planta calle con mercancía tocada.
Soportes y textiles que descontaminamos
Pasamos piso por piso retirando el hollín, desodorizamos el interior de los armarios, la ropa y los techos registrables, limpiamos los shunts y las rejillas por donde entró el humo y apuntamos en la ficha de cada vecino lo que ya no tiene arreglo.
Avisos de incendio en Cappont
Aquí el teléfono lo coge muchas veces el administrador de la comunidad, que tiene a seis vecinos pidiendo explicaciones y un solo siniestro abierto con la compañía del edificio. También llaman estudiantes de alquiler con olor a quemado en un piso que no ardió y la familia del piso donde empezó todo. Un fuego, un recorrido del humo y un documento que lo explique entero: eso resuelve más que media docena de reclamaciones separadas, cada una contando la historia a su manera.
Visita, informe y presupuesto
Si el administrador lo pide, recorremos el edificio completo en una sola jornada y el resultado es un expediente único para la póliza comunitaria, con un anexo por vivienda.
Llamada y encuadre técnico
Antes de mover el camión queremos saber qué ardió, qué había almacenado, si hay producto perecedero implicado y si la instalación de frío quedó parada. Con eso preparamos el material adecuado y fijamos la fecha de la visita, normalmente dentro de las 24 a 48 horas siguientes.
Visita técnica
Recorremos la instalación con el responsable, identificamos el tipo de residuo depositado, hacemos test en superficies discretas y separamos lo que está solo sucio de lo que está químicamente atacado. Nada se limpia todavía.
Informe de alcance y producto
Entregamos plano de afectación, reportaje fotográfico, valoración de la corrosión sobre equipos de frío, cuadros y automatismos, y un capítulo específico para el género expuesto al humo, con lo que se puede seguir comercializando y lo que no.
Restauración por fases
Retirada de calcinados, neutralización del depósito según su química, tratamiento de metales y electrónica, desodorización profunda de cámaras y almacenes, y limpieza fina de las zonas que vuelven a producción antes.
Verificación y acta
Comprobamos olor residual, partículas y estado de superficies en contacto con alimento antes de dar la instalación por entregada, y cerramos con un acta que resume el trabajo hecho, lo recuperado y lo declarado como pérdida.
Otras zonas y servicios en Ponent
Al otro lado del puente trabajamos a menudo. Tienes los demás barrios de la ciudad en la página de zonas, el tratamiento de cada tipo de hollín en servicios y, si ya sabes que el humo ha pasado de un piso a otro, puedes avisarnos con el número de viviendas afectadas.
Preguntas frecuentes en Cappont
¿Qué se debe hacer en las primeras horas después de un incendio?
Muy poco, y esa es la respuesta honesta. Asegurar que la instalación es segura y que no hay riesgo estructural ni eléctrico, cortar los suministros que corresponda, no encender ventilación ni climatización para no repartir partículas por conductos, y no tirar absolutamente nada antes de que esté documentado.
Si hay producto perecedero implicado, anotar la hora en que se paró el frío. Y fotografiarlo todo antes de mover cualquier cosa. A partir de ahí, lo que más valor aporta es una valoración del daño bien hecha, no una limpieza rápida que borre las pruebas de lo que había.
¿Cómo se limpian las paredes y cómo se quita lo negro?
Depende del soporte y del residuo, y por eso hacemos test antes de generalizar nada. Sobre pintura plástica moderna en buen estado, un depósito seco se retira con aspiración y esponja química sin apenas humedad. Sobre panel sándwich y chapa lacada de nave, el trabajo es químico y controlado, cuidando las juntas.
Sobre yeso, mortero antiguo o piedra del Centre Històric, el poro absorbe y la abrasión y el agua a presión empotran la mancha en lugar de quitarla. Cuando el depósito ya ha penetrado, la solución no es frotar más: es sellar con imprimación específica y repintar.
Frotar con agua y bayeta un depósito graso es el error más caro y más frecuente.
¿Ha ardido algo en Cappont? Cuéntanoslo y vamos a medir el alcance real
936 940 451