
Teléfono y correo para avisar del siniestro
Puedes llamarnos al 936 940 451, escribirnos por WhatsApp al 690 220 944 o mandarnos un correo a lleida@fixorex.com.es. En Lleida trabajamos como área de servicio: no tenemos oficina abierta al público en la ciudad, y preferimos decirlo claro antes que fingir una dirección.
Lo que sí tenemos es un equipo que se desplaza a Ponent con fecha cerrada, normalmente dentro de las 24 a 48 horas siguientes a la llamada, con el material de diagnóstico y de neutralización que el caso requiera. Si tu siniestro implica cámaras de frío, producto almacenado o maquinaria, dínoslo en la primera conversación: cambia por completo lo que cargamos en el camión y el orden en que planteamos la intervención.
Teléfono
Zona de servicio
Horario
Visitas técnicas en Lleida y Ponent: concertadas, habitualmente dentro de las 24-48 horas siguientes al aviso
Teléfono: 936 940 451 · WhatsApp: 690 220 944 · Correo: lleida@fixorex.com.es
Lleida: área de servicio atendida por equipo desplazado, sin oficina abierta al público
Datos de la instalación y del género
Dinos qué tipo de instalación es (nave, cámara, almacén, obrador, comercio, vivienda), qué se quemó, si había género almacenado y de qué tipo, si la instalación de frío quedó parada, si entró agua de extinción y cuántos días han pasado. Cuanto más concreto seas, mejor preparamos la visita y menos tiempo perdemos allí. Si prefieres explicarlo de viva voz, llama y lo hablamos.
Pasos desde tu llamada hasta el acta
La llamada dura unos minutos y la llevamos nosotros con preguntas concretas: qué material se quemó, qué género había dentro, a qué hora se paró el frío, si los bomberos echaron agua y cuántos días llevas así. Según lo que nos cuentes cargamos un equipo u otro y te damos fecha, que suele caer entre 24 y 48 horas después.
En la visita medimos y te dejamos el documento de alcance; el presupuesto viene detrás. Luego se restaura por etapas, empezando por lo que te permite volver a producir, y la entrega llega solo cuando olor y superficies han superado la comprobación.
Encuadre por teléfono
Qué ardió, qué había almacenado, si se paró el frío y si entró agua: con eso preparamos material y fecha.
Visita técnica
Mapa de afectación, diagnóstico del depósito, test de superficies y revisión de equipos y producto.
Informe de alcance
Fotos, estado de la corrosión en cada equipo y lista de pérdidas, en un formato que el seguro incorpora directamente.
Restauración y acta
Limpieza por fases, tratamiento de equipos, desodorización, verificación y acta de entrega.
Ventajas de medir el daño en una nave agrícola
Informe que el seguro puede usar
Mapa de afectación, fotografía, riesgo de fallo diferido y relación de pérdidas, redactado para el expediente y no para el escaparate.
Cada depósito, su química
Seco, graso o clorado: diagnosticamos antes de intervenir, porque aplicar el método equivocado fija el daño de forma permanente.
Cámaras de frío tratadas por dentro
Evaporadores, juntas, sumideros y paneles. Una cámara limpia por fuera y cargada por dentro reparte el olor sobre el género nuevo.
Corrosión bajo control
Estabilizamos compresores, cuadros, sondas y electrónica antes de que el ataque ácido se manifieste, semanas después del incendio.
Producto valorado con criterio
Fotografiamos y anotamos cada lote que respiró humo y en qué condiciones; con esos datos deciden calidad y sanidad, y reclama el titular.
Fecha cerrada, sin promesas falsas
Salimos desde la costa, así que pactamos día en 24-48 horas y venimos con todo el material que pide tu caso.
Preguntas sobre el género almacenado
¿Qué pasa con la fruta o el género que estaba almacenado cuando entró el humo?
Que casi nunca es una decisión estética, sino documental y sanitaria. El humo deposita partículas y compuestos sobre el producto, sobre el envase y sobre el palé, y penetra especialmente en alimentos grasos, en producto sin envasar y en embalaje de cartón.
Nosotros no decidimos qué se puede vender: lo que hacemos es documentar con precisión qué lotes estuvieron expuestos, durante cuánto tiempo y en qué condiciones, fotografiarlo y dejarlo por escrito en el informe.
Esa documentación es la que después usan el responsable de calidad, la autoridad sanitaria competente y la aseguradora para tomar la decisión con criterio y para que la pérdida se pueda reclamar.
¿Cómo se limpia el hollín después de un incendio?
Nunca de una sola manera. El primer paso es identificar el residuo: si viene de paja, madera, palés o cartón, es seco y pulverulento y se retira en seco, con aspiración de partículas y esponja química, porque mojarlo lo convierte en una pasta que entra en el poro y ya no sale.
Si viene de grasa animal o vegetal, es una película translúcida que necesita desengrasante alcalino y aclarado. Y si viene de plásticos, film o cableado, es ácido y hay que neutralizarlo antes de frotar, o se activa la corrosión sobre todo lo que sea metálico.
Se trabaja siempre de arriba abajo y de lo limpio hacia lo sucio, para no volver a contaminar lo ya tratado.
¿Qué se debe hacer en las primeras horas después de un incendio?
Muy poco, y esa es la respuesta honesta. Asegurar que la instalación es segura y que no hay riesgo estructural ni eléctrico, cortar los suministros que corresponda, no encender ventilación ni climatización para no repartir partículas por conductos, y no tirar absolutamente nada antes de que esté documentado.
Si hay producto perecedero implicado, anotar la hora en que se paró el frío. Y fotografiarlo todo antes de mover cualquier cosa. A partir de ahí, lo que más valor aporta es una valoración del daño bien hecha, no una limpieza rápida que borre las pruebas de lo que había.
936 940 451 · Visita técnica concertada en 24-48 horas
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